Funciona así: Un golpe de suerte tiende a cambiar la vida. i una vida activa, llena de estímulos, tiende a llamar a la buena suerte. Pero puede ser, que lo mismo que en algún minuto te hizo taan feliz, te puede hacer enormemente triste si no sabes recibirlo o volver a generarlo. Por eso, esto no se trata tanto de la suerte, sino de lo que hacemos con ella, con la buena y con la mala.